DÍAS DE RADIO


Todos mis días empiezan igual; me despierto temprano, controlo la hora, sea porque es laborable y no quiero llegar tarde, sea porque es fin de semana y quizás me esté pasando de madrugón y con un movimiento de brazo cercano al contorsionismo, enciendo la radio de la mesita. Voy a ducharme y enciendo la radio del baño. Me preparo el desayuno con la radio (en la TV – nunca repuse una que dejó de funcionar) de la cocina de fondo. Me subo en el coche y también enciendo la radio. Radio, radio, radio…


No siempre la escucho, a veces solo la oigo, pero siempre me acompaña.

 

Tengo recuerdos de la radio siempre formando parte de mi vida. Pienso en los fines de semana en la Masia de mis abuelos. Cuando muchos todavía dormían mi abuelo ya estaba en la cocina preparando el desayuno y siempre tenia puesto Catalunya Radio, el programa “El suplement”. Recuerdo escuchar la sintonía y la voz del locutor mientras desayunaba mi pa amb tomàquet i pernil dolç como si fuera ayer.

 

En casa de mis padres solía haber pequeños conflictos matutinos que se resolvieron con un fifty – fifty o ni pa ti ni pa mi; Rac1 en el dormitorio y Catalunya Radio en la cocina.

 

La radio te hace compañía, es así. Para despertarte, cuando te desplazas, mientras trabajas… También en épocas en las que cuesta dormir escuchar la radio por la noche ayuda.

 

Pero, además, es una forma fácil de estar conectado con el mundo y con la actualidad. No siempre tienes que estar de acuerdo con lo que dicen los locutores o tertulianos, de hecho, algunas tertulias se convierten en un gallinero doloroso para el oído. Sin embargo, es muy enriquecedor poder escuchar otros puntos de vista sobre temas que están a la orden del día. Creo que esta es una de sus gracias, su inmediatez. En cuestión de minutos tienes actualidad, la visión de otros, y te formas tu propia opinión. 

 

Yo puedo encontrarme fácilmente discrepando en voz alta con Jordi Basté y su devantal de las mañanas. Confirmado, le hablo a la radio… Y confieso; también conozco el orden de los programas, las sintonías y hasta puedo cantar los anuncios.

 

Imagino que no hay punto medio, o eres de radio a todas horas o te aburre soberanamente.

 

Como no podía ser de otra forma, he escrito este post con la radio de fondo.

 

 

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